Con Mariama inició esta gran obra llamada Casa Emanuel. De apenas 7 meses de edad y con tan solo 1500 gramos de peso, ella se convertiría en el símbolo de la misericordia de Dios para los niños y niñas huérfanos de Guiné Bissau.
La que en adelante sería su nueva mamá, Isabel Johanning, no imaginó en ese momento que esta frágil niñita superaría los estragos de una severa desnutrición y llegaría
a ser una alegre y hermosa
pre-adolescente.