| Gracias a Dios estamos saliendo poco a poco del cuadro infeccioso del tiempo de lluvia. Tuvimos mucha fiebre y las consultas externas del Centro Medico Emanuel fueron muchísimas por esta causa. Afortunadamente los tratamientos están dando efecto. Los niños son una fuente de energia increíble y son muy valientes, pues muchos continuaban jugando a pesar de la fiebre.
Para ellos, Escuela Dominical, un cumpleaños o simplemente una tarde soleada o incluso lluviosa, son la excusa perfecta para dar rienda suelta a su jovial alegría. Sino que lo digan algunos de nuestros amigos voluntarios quienes los introdujeron en el arte del teatro para así enseñarles valores bíblicos. Definitvamente se la pasaron rebien disfrazándose y exhibiendo los talentos que Dios les ha dado.
Asimismo, el cumpleaños de Gabriel y del tío Henrique fue otro de los grandes momentos en este mes y todos agradecimos a Dios por este año más para ellos. Como es de esperar, en la fiesta no podía faltar el queque y algunos dulces que son la delicia no solo de los chicos sino también de los grandes.
Y finalmente, nuestros chiquitines posaron para la foto en el jemberem (kiosko) con sus zapatitos de plástico nuevos, de reluciente color amarillo, los que unos días después los habrán dejado olvidados por aquí y por allá, pues son felices andando con sus pies descalzos.
Para nosotros, la alegria de ellos es un impulso más para continuar ayudándolos a crecer y tomar su lugar en esta sociedad. El Señor es Bueno y para siempre es Su misericordia. |